Su empresa tiene
un problema.
Nosotros tenemos
la solución.
Quince años resolviendo los desafíos jurídicos más complejos del tejido empresarial español. Identifique su situación y descubra cómo podemos ayudarle.
Hemos visto esta situación
antes. Sabemos cómo
resolverla.
Quince años asesorando empresas en momentos críticos nos han enseñado que los problemas jurídico-empresariales raramente son únicos. Se repiten, con matices distintos, en sectores y tamaños de empresa muy diferentes. Esa experiencia acumulada es su ventaja.
Conocemos los patrones, los errores más frecuentes, las estrategias que funcionan y las que no. Esa base de conocimiento nos permite ofrecer diagnósticos rápidos, propuestas concretas y plazos de actuación realistas desde la primera reunión.
No le haremos perder el tiempo con promesas vagas. Le diremos exactamente qué podemos hacer, en qué plazo y con qué probabilidad de éxito.
¿Cuál es su
situación hoy?
Seleccione el escenario que mejor describe su caso. Encontrará un análisis jurídico detallado, las consecuencias de no actuar y el proceso que seguiríamos para resolverlo.
La insolvencia no es un estado binario. Existe un continuo que va desde la iliquidez transitoria hasta la insolvencia definitiva, y en cada punto de ese continuo hay herramientas jurídicas que pueden mejorar sustancialmente la situación.
El error más frecuente —y más costoso— es esperar. La legislación concursal española obliga al deudor a solicitar el concurso dentro de los dos meses siguientes al momento en que conoce o debió conocer su estado de insolvencia. Superar ese plazo genera responsabilidad personal para los administradores.
Pero antes del concurso hay un mundo de posibilidades: refinanciaciones bilaterales, acuerdos de refinanciación colectiva homologables, preconcurso con moratoria automática frente a ejecuciones, o desinversiones estratégicas para generar liquidez. Actuamos antes de que la situación sea irreversible.
Consultar esta situaciónLos conflictos entre socios son, después de la insolvencia, el segundo factor más destructivo de valor empresarial. Una empresa paralizada por el enfrentamiento de sus accionistas pierde contratos, pierde talento y pierde oportunidades a una velocidad que sorprende a quienes están inmersos en el conflicto.
Nuestra primera intervención siempre va dirigida a restaurar la gobernanza operativa —aunque el conflicto accionarial persista— para evitar que la empresa sufra daños irreparables mientras se resuelve la disputa. La empresa no puede ser rehén de sus propietarios.
Acto seguido, analizamos en profundidad los derechos y obligaciones de cada parte: los estatutos, el pacto de socios si existe, los acuerdos verbales documentables y la legislación de sociedades. Negociamos con firmeza y litigamos cuando es necesario.
Consultar esta situaciónLa venta de una empresa es, probablemente, la operación más importante de la vida empresarial de un fundador. El momento en que se cristaliza el valor de años de trabajo. Y es precisamente la relevancia de esta operación la que la hace tan vulnerable a errores.
El error más frecuente es comenzar a negociar sin haber hecho los deberes previos: limpiar la estructura societaria, identificar los pasivos ocultos que un comprador diligente descubrirá en la due diligence, y tener claro qué precio mínimo se acepta y en qué condiciones.
Asesoramos al vendedor en todo el proceso: desde la preparación de la empresa para la venta (vendor due diligence, data room) hasta la negociación del SPA y la gestión del período post-cierre. Nuestro objetivo es que obtenga el máximo precio con el mínimo riesgo de reclamaciones futuras.
Consultar esta situaciónAdquirir una empresa es asumir sus contingencias pasadas, presentes y potencialmente futuras. Lo que no se descubre antes del cierre se paga después, con intereses. La due diligence legal no es un trámite: es la herramienta que convierte el precio de compra en un precio justo.
Nuestra práctica de M&A buy-side se centra en identificar con precisión los riesgos que no son visibles en los estados financieros: litigios latentes, contingencias laborales, incumplimientos regulatorios, debilidades en la titularidad de activos clave o deficiencias en la estructura de propiedad intelectual.
Una vez completada la due diligence, trasladamos cada riesgo identificado a mecanismos de protección contractual: ajustes de precio, retenciones, garantías bancarias, declaraciones y garantías del vendedor con indemnizaciones acotadas o ilimitadas según el riesgo.
Consultar esta situaciónRecibir una demanda o tomar la decisión de litigar son momentos que exigen frialdad y precisión técnica. El primer movimiento procesal puede condicionar el resultado de todo el procedimiento. Un error en la contestación a la demanda, una preclusión no gestionada o una medida cautelar no solicitada a tiempo pueden resultar determinantes.
Antes de entrar en cualquier litigio realizamos un análisis riguroso de la posición: probabilidad de éxito, tiempo estimado de resolución, coste total del procedimiento y, sobre todo, si existe una alternativa extrajudicial que sea superior al litigio en términos de resultado económico neto.
Cuando la decisión de litigar está tomada, la ejecutamos con la máxima eficiencia procesal. Conocemos los tiempos de los juzgados mercantiles de Madrid, la doctrina de la Audiencia Provincial y los argumentos que funcionan ante cada tipo de tribunal.
Consultar esta situaciónLa gran mayoría de los problemas jurídicos empresariales son evitables. Un contrato mal redactado, una cláusula ambigua, una garantía no exigida o una decisión societaria adoptada sin las formalidades legales son semillas de conflictos que germinan meses o años después, cuando la solución es mucho más cara.
El asesoramiento jurídico continuo no es un lujo de grandes empresas. Es una necesidad para cualquier empresa que quiera crecer sin exponerse a riesgos innecesarios. Y la tarifa de retainer mensual hace que sea perfectamente accesible para empresas medianas y en crecimiento.
Tendrá un abogado responsable que conoce su empresa, su sector y sus operaciones. Alguien que responde al teléfono cuando lo necesita, que revisa el contrato importante antes de firmarlo y que le avisa cuando un cambio normativo afecta a su negocio. Un abogado de empresa, sin el coste de tenerlo en nómina.
Consultar este servicioEl tiempo en el derecho mercantil
no es neutral
En la mayoría de las situaciones jurídico-empresariales, el paso del tiempo no mejora las cosas. Extingue derechos, consolida situaciones de hecho desfavorables, genera responsabilidades para los administradores y reduce el abanico de soluciones disponibles.
Estas son algunas de las consecuencias concretas de la inacción: